OPINIÓN: 1,200 MILLONES EN OBRAS EXIGEN CALENDARIO, CONTRATOS Y RESULTADOS MEDIBLES
OPINIÓN DIEZ10. El anuncio de una inversión de 1,200 millones de pesos para pavimentación, electrificación, educación, deporte y seguridad en Baja California es relevante. En una entidad con vialidades deterioradas, rezagos de infraestructura y presión constante sobre los servicios públicos, destinar recursos a obras puede generar beneficios concretos.
Pero un monto grande no es todavía un resultado. Entre el anuncio y una obra terminada existen licitaciones, contratos, anticipos, supervisiones, modificaciones presupuestales y fechas de entrega. Es ahí donde la información pública debe ser tan visible como la cifra presentada.
LOS HECHOS CONOCIDOS
La cartera anunciada incluye trabajos en los siete municipios. Entre los proyectos mencionados están la conclusión de un tramo del bulevar García y obras del corredor Tijuana–Rosarito; la ampliación del bulevar Maneadero; intervenciones viales en Tecate y Rosarito; electrificación en San Quintín; instalaciones educativas y deportivas; y bases operativas de seguridad.
También se informó sobre una inversión de 90 millones de pesos en una máquina recicladora de pavimento y sobre distintos montos para proyectos específicos. Sin embargo, el reporte público consultado no presenta el desglose contractual completo de toda la bolsa de 1,200 millones.
LA VALORACIÓN EDITORIAL
La obra pública no debe evaluarse por la cantidad de anuncios ni por el tamaño de una cifra global. Debe medirse por kilómetros concluidos, comunidades conectadas, instalaciones funcionales, calidad de los materiales, cumplimiento de plazos y utilidad para la población.
Por eso, el Gobierno del Estado debería publicar una ficha por proyecto con monto autorizado, fuente de financiamiento, empresa contratada, procedimiento de adjudicación, fecha de inicio, fecha prevista de entrega, avance físico y avance financiero. Esa información permitiría distinguir las obras en planeación de las licitadas, contratadas, iniciadas y concluidas.
También ayudaría a prevenir que una misma inversión se anuncie repetidamente en distintas etapas como si fuera un recurso nuevo. La transparencia no desacredita la obra: la fortalece y permite que la ciudadanía conozca qué recibió por cada peso gastado.
EL RETO ES CONVERTIR EL PRESUPUESTO EN SERVICIOS
Baja California necesita infraestructura y no puede detener proyectos útiles por desconfianza automática. Pero tampoco debe conceder un cheque en blanco. El equilibrio correcto consiste en respaldar las obras necesarias y exigir seguimiento documental desde el primer anuncio hasta la entrega.
Si los 1,200 millones producen vialidades duraderas, electrificación, espacios educativos y mejores instalaciones de seguridad, habrá resultados que defender. Si el desglose, los contratos y los avances permanecen dispersos, la cifra se quedará en propaganda. La diferencia la marcarán los documentos y las obras terminadas.
FUENTES DE LOS HECHOS
Este texto es una opinión editorial. Los datos sobre montos y proyectos proceden de las fuentes enlazadas; las conclusiones y valoraciones corresponden a Diez10.

